viernes, 29 de diciembre de 2006

Viento en las velas

Estas eran las preocupaciones fundamentales de un buen pirata:

"Viento en las velas, buena comida y buen botín".


Bien pensado no parece una mala filosofía; viento en las velas, una energía renovable, ilimitada, una navegación romántica, arcaica, en pleno contacto con el mar, con la naturaleza. Buena comida, de importancia capital para afrontar la rudeza de la vida a bordo ya que al trabajo habitual de cualquier tripulación, se le debe añadir la tensión de la vida clandestina amén del desgaste físico sufrido en abordajes y reyertas varias.

Que se puede decir respecto al "buen botín", motivación básica y principal de todo bucanero. Los dias de austeridad, hambre, aburrimiento e inactividad, se alternaban con dias de victoria, gloria, despilfarro, lujo, desenfreno.. para acabar enrolándose de nuevo sin dinero, sin patria y, seguramente, con una resaca de impresión.

Estos parias de la tierra, que surcaban el mar con gran ingenio y mucho valor, eran verdaderos espíritus libres, auténticos seres epicúreos, inadaptados, antisociales, capaces de los más horribles crímenes tanto como de los mayores actos de valentía, coraje y arrojo.

Por eso, siempre que contemplo el horizonte marino, mi imaginación corre veloz por la cubierta de un barco pirata, y yo me encuentro allí, en el puente, o subido a la botavara, y noto el salitre que reseca mis labios y mi piel, y noto mis músculos en tensión, y un escalofrio recorre mi espalda, al divisar, a lo lejos, el palo mayor de un navío desconocido. Alguien da la voz de alerta, la tripulación corre a sus puestos, se largan velas, se arman los cañones, se afilan los cuchillos.........

Al abordajeeeeeeeeeee

1 comentario:

Ikari dijo...

Yo también soy un inadaptado social. En momentos tristes o desagradables, desearía echarme a la mar y abandonar este mundo miserable. Dicen que el océano perdona todos los pecados... En él, hasta yo podría redimirme.

Bienvenido a la blogocosa, Kapitaina!