domingo, 31 de diciembre de 2006

La Illíada

"Canta, oh Diosa, la cólera del Pélida Aquiles, cólera funesta que causo infinitos males a los aqueos y precipito al Hades numerosas almas de valientes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves"


El mito dió paso al racionalismo científico. Los Dioses fueron asesinados por las ecuaciones diferenciales, la gravitación universal y el sistema heliocéntrico. Los avances científicos proporcionaban respuestas coherentes, lógicas, algorítmicas, imperturbables y absolutas. El cometa apareció en el lugar y el momento predicho por Halley, Newton tenía razon, debía tener razón, es más, Newton era Dios y Halley su profeta.
Fueron los años dorados de la razón, el siglo de oro. Rousseau tenía razón, Kant, Hegel, algún cursi monarca perdió la cabeza para que un régimen justamente racional fuera impuesto, liberté, egalité et fraternité.

No funcionó.

Ni la revolución de la burguesía en lo político ni el racionalismo científico en lo religioso espiritual.


Es verdad que Einstein puso la discusión científica y filosófica en primera plana al demostrar que Newton no tenía razón, o al menos, se podía mejorar la gravitación universal abandonando los conceptos de espacio y tiempo absolutos, idea revolucionaria y visionaria, mal comprendida en su época, y aún hoy, poco conocida por el profano.

Y aquí es donde, más o menos, se acaba el racionalismo científico.

Hoy en dia ni el Mito, ni la Ciencia ni la religión atenúan los temores que nos aflijen, las preguntas son las mismas que atormentan a los personajes de La Illíada,

¿Qué será de nosotros cuando hallamos muerto?

viernes, 29 de diciembre de 2006

Viento en las velas

Estas eran las preocupaciones fundamentales de un buen pirata:

"Viento en las velas, buena comida y buen botín".


Bien pensado no parece una mala filosofía; viento en las velas, una energía renovable, ilimitada, una navegación romántica, arcaica, en pleno contacto con el mar, con la naturaleza. Buena comida, de importancia capital para afrontar la rudeza de la vida a bordo ya que al trabajo habitual de cualquier tripulación, se le debe añadir la tensión de la vida clandestina amén del desgaste físico sufrido en abordajes y reyertas varias.

Que se puede decir respecto al "buen botín", motivación básica y principal de todo bucanero. Los dias de austeridad, hambre, aburrimiento e inactividad, se alternaban con dias de victoria, gloria, despilfarro, lujo, desenfreno.. para acabar enrolándose de nuevo sin dinero, sin patria y, seguramente, con una resaca de impresión.

Estos parias de la tierra, que surcaban el mar con gran ingenio y mucho valor, eran verdaderos espíritus libres, auténticos seres epicúreos, inadaptados, antisociales, capaces de los más horribles crímenes tanto como de los mayores actos de valentía, coraje y arrojo.

Por eso, siempre que contemplo el horizonte marino, mi imaginación corre veloz por la cubierta de un barco pirata, y yo me encuentro allí, en el puente, o subido a la botavara, y noto el salitre que reseca mis labios y mi piel, y noto mis músculos en tensión, y un escalofrio recorre mi espalda, al divisar, a lo lejos, el palo mayor de un navío desconocido. Alguien da la voz de alerta, la tripulación corre a sus puestos, se largan velas, se arman los cañones, se afilan los cuchillos.........

Al abordajeeeeeeeeeee