"Canta, oh Diosa, la cólera del Pélida Aquiles, cólera funesta que causo infinitos males a los aqueos y precipito al Hades numerosas almas de valientes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves"
El mito dió paso al racionalismo científico. Los Dioses fueron asesinados por las ecuaciones diferenciales, la gravitación universal y el sistema heliocéntrico. Los avances científicos proporcionaban respuestas coherentes, lógicas, algorítmicas, imperturbables y absolutas. El cometa apareció en el lugar y el momento predicho por Halley, Newton tenía razon, debía tener razón, es más, Newton era Dios y Halley su profeta.
Fueron los años dorados de la razón, el siglo de oro. Rousseau tenía razón, Kant, Hegel, algún cursi monarca perdió la cabeza para que un régimen justamente racional fuera impuesto, liberté, egalité et fraternité.
No funcionó.
Ni la revolución de la burguesía en lo político ni el racionalismo científico en lo religioso espiritual.
Es verdad que Einstein puso la discusión científica y filosófica en primera plana al demostrar que Newton no tenía razón, o al menos, se podía mejorar la gravitación universal abandonando los conceptos de espacio y tiempo absolutos, idea revolucionaria y visionaria, mal comprendida en su época, y aún hoy, poco conocida por el profano.
Y aquí es donde, más o menos, se acaba el racionalismo científico.
Hoy en dia ni el Mito, ni la Ciencia ni la religión atenúan los temores que nos aflijen, las preguntas son las mismas que atormentan a los personajes de La Illíada,
¿Qué será de nosotros cuando hallamos muerto?
domingo, 31 de diciembre de 2006
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1 comentario:
Seremos pasto de los gusanos en una tierra que conocemos mejor que nunca, o casi.
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